Gravity Building

Gravity Building

Hong Kong

Hip Shing Hong,
2018

El punto de partida de cada proyecto de Lagranja es su ubicación. En un área industrial de Hong Kong, el estudio ha creado Gravity: un centro de oficinas de 33 pisos para start-ups de tecnología.
El encargo es de uno de los clientes habituales de Lagranja, la empresa Hip Shing Hong, cuyo briefing inicial incluía la creación de la fachada, las oficinas tipo cubículo o units, así como las áreas comunes y todos los tratamientos interiores.

 
Aunque la propuesta de la fachada no se ha llegado a construir por motivos de normativa local, se diseñó como una torre futurista de módulos, con iluminación LED- a partir de grafismos de Mario Eskenazi- y una marcada identidad industrial de los units, que se han dejado al descubierto para que cada empresa pueda adaptar el espacio a sus necesidades.

 

 

Fotografía © Lagranja Design
Gráfica © Javier Royo
Gráfica fachada © Mario Eskenazi

Lagranja ha impregnado de diversión el parking, el vestíbulo, los ascensores y los baños del proyecto. Con suelos de hormigón pulido, acabados metálicos y superficies ilustradas, la sensación es la de estar dentro de una nave espacial gigante viajando al Planeta Diversión.

 
El estudio invitó al artista barcelonés Javier Royo para que diseñara las ilustraciones. Bicicletas, ballenas, cohetes e incluso cepillos de dientes conforman un mundo excéntrico a camino entre lo artesanal y lo digital, entra la alta y baja tecnología.

La tonalidad de estas superficies va cambiando de piso en piso, del turquesa al verde, añadiendo una ilusión cósmica al espacio.

 
Superficies de acero brillante, techos con texturas espejo- que ocultan las instalaciones de electricidad y fontanería- añaden mayor profundidad y la sensación de estar suspendido en el tiempo y el espacio.

Gerard Sanmarti y Gabriele Schiavon, cofundadores de Lagranja, dicen que este proyecto fue impulsado por el carácter social, cultural y arquitectónico de la ciudad.

 
“Siempre buscamos contextualizar nuestros proyectos”, dice Gerard. “En el caso de Gravity, creemos que solo podría haber sido diseñado para Hong Kong; una ciudad audaz, increíblemente densa, pero que a menudo puede carecer de un toque humano.”

Volver arriba